Aquí os dejo algunos instantes de mi Camino, del que habéis formado parte.
Gracias por acompañarme, por vuestros ánimos, apoyo y por vuestro calor recibido, a veces tan necesario.
En carne y hueso... Krawill, Estella, Jabato, Penedo, Nómada y Mañico, ha sido un placer Caminar con vosotros. Nunca me hubiera imaginado que a -18º se pudiera sentir tanta calor y que unas Navidades alejada de la familia pudieran ser tan acogedoras. Sus quiero...
Por ondas, mis queridos barcinos, esos madrileños cantándome, Toroastur, Aldebarán, Paco59... Que sí... que muuuuuu lentamente pero tu camiseta abrazó a Santi!
Y sin olvidarme de mi enfermera en prácticas Azor, que se entretuvo con mi culete en la entrada de año; ese café navideño con Lakarri...
Lo dicho, que mil gracias... me emociono revolcándome en aquellos días, un Camino lleno de regalos para el alma.
Ha sido inolvidable aunque a mí también me sigue esperando Finisterre... Algún día, estoy segura.